Las guitarras de 2ª y Sherry Brenner

Sep 21, 2022

Las guitarras de 2ª y Sherry Brenner

Entre los años 50 y los 70 mi padre, José Ramírez III, compró grandes cantidades de madera en troncos y, muy especialmente, de palosanto de Brasil, que, al cortarlos, se hacía una selección entre los cortes de primera (1ª) calidad y los que, por no cumplir con los parámetros estéticos de la época, se apartaban como de segunda (2ª) calidad. Estos cortes de 2ª se almacenaban y solamente se utilizaban para guitarras de 2ª (conocidas como 2A) cuyo precio era inferior al de las guitarras de 1ª (conocidas como 1A).

Mi padre concedió la distribución exclusiva en los Estados Unidos a Sherry Brenner entre 1967 y 1977. Él, al conocer la existencia de aquellos cortes de palosanto de Brasil que se empleaban para construir guitarras de 2ª, realizó numerosos encargos de dichas guitarras. La etiqueta era de color gris claro, con ribete rojo y con un 2 de gran tamaño trazado en un perfil fino blanco en el fondo y, en la parte inferior derecha, se anotaba la clase 2ª. Para que quedara bien claro.

El problema es que Sherry Brenner superponía una pequeña etiqueta dorada sobre la parte inferior derecha tapando la clase 2ª, y además denominaba aquellas guitarras como “modelo Segovia” cuando era guitarra clásica y “modelo Sabicas” cuando era flamenca. Y por lo visto las vendía afirmando que eran mejores que las de 1ª clase, según las informaciones que nos han ido llegando, a precios muy superiores a los nuestros. Naturalmente, cuando mi padre se enteró de todo esto, le quitó la distribución exclusiva inmediatamente. Esto fue en el año 1977, pues en nuestros archivos, todos sus encargos a partir de ese año aparecen tachados, anulados por mi padre.

En algunos foros se comenta algo que ya nos habían dicho por diferentes fuentes, y es que posiblemente Sherry Brenner falsificó etiquetas nuestras y las puso en guitarras que encargó a Japón. Desde luego que no puedo asegurar que esto fuera cierto, lo que sí puedo afirmar rotundamente es que nosotros nunca hemos hecho guitarras en Japón y que, además, este tipo de guitarras se han hecho exclusivamente en nuestro taller de manera artesanal. Lo que es extraño es el hecho de que desde que empezó a ser nuestro distribuidor hasta que cerró su negocio, ha continuado vendiendo nuestras guitarras. Estamos hablando de entre 50 y 60 años. Sinceramente, me resulta curioso que hubiera conservado guitarras nuestras hasta el momento de cerrar su negocio en el año 2019.

No se me ocurre nada más que añadir a lo que he escrito hasta aquí, salvo que celebro que haya dejado de vender nuestras guitarras. Este señor nos ha causado muchos trastornos y perjuicios y me alegro, sinceramente, de poner fin a la confusión que creó en el mercado de los Estados Unidos durante más de un lustro.

Artículo escrito por Amalia Ramírez.