La historia Guitarras Ramírez y el encuentro con Andrés Segovia
Fue un 6 de mayo de 1913, poco antes de su primer concierto en el Ateneo, cuando un jovencísimo Andrés Segovia se dejó caer por la Guitarrería Ramírez, fundada por José Ramírez I 31 años antes. No tenía dinero, pero le prestaron un instrumento y, al escuchar lo que era capaz de hacer con las cuerdas, le dijeron que se lo llevara.
Días más tarde, Manuel Ramírez, hermano pequeño y aprendiz del fundador, le comentó que al sentir cómo se transformaban en música las tablas que había juntado, estuvo a punto de gritar pidiendo palmas para el luthier. Hoy, esa guitarra se conserva en el Museo Metropolitano de Nueva York. Este fue solo uno de los grandes hitos en la historia Guitarras Ramírez, comparable a otros grandes momentos artísticos de la casa, como el encuentro que tuvimos con Pablo Picasso y Manitas de Plata.
La Tradición de la Escuela de Madrid
Nuestro espacio sigue funcionando como un taller del siglo XIX: la obligación de los aprendices es dominar la herramienta para pasar a ser oficial de segunda. Con la construcción de la cuarta guitarra sin error, el oficial de segunda se convierte en oficial de primera. El maestro domina todos los procesos y se dedica a la investigación.
Orígenes y Antonio de Torres
La escuela de Madrid es heredera del gremio de violeros de la capital, que en el siglo XIX incorporó las innovaciones de Antonio de Torres. Fue precisamente Manuel Ramírez quien se ocupó de restaurar los cuatro instrumentos de Antonio Stradivari que atesora el Palacio Real.
El Nacimiento de la Guitarra Flamenca
Una aportación clave en la historia Guitarras Ramírez fue la creación de la guitarra de tablao por José Ramírez I. Concebida con mayor proyección para los cafés cantante, sentó las bases de la guitarra flamenca actual, atrayendo a genios como Paco de Lucía, Sabicas o Serranito.
La Revolución de José Ramírez III y la Cultura Pop
José Ramírez III, el más atrevido de la saga, inventó la guitarra de 8 y 10 cuerdas, e introdujo en 1965 la tapa armónica de cedro rojo. Posteriormente, José Ramírez IV y Amalia Ramírez desarrollaron las guitarras de estudio. Nuestro sonido llegó a la cultura pop: en 1964, The Beatles tocaron una Ramírez en el vídeo de And I Love Her, y leyendas como Eric Clapton o Joaquín Sabina forman parte de nuestra familia.
Hoy, Cristina y José Enrique Ramírez, la quinta generación, custodian este patrimonio, algo que fue maravillosamente destacado por el blog de Madrid. Y es que la verdadera esencia de nuestra historia se encuentra en los pequeños detalles: en esa inconfundible pala con forma bulbosa.


