José Ramírez III - 1922-1995

 

José Ramírez III 1922 – 1995


En el mes de mayo de 1922 nació José Ramírez Martínez. Empezó a trabajar en el taller de su padre a los 18 años, y aunque no gozó de ningún privilegio, muy pronto fue admitido como o cial, y no tardó en empezar a hacer experimentos para seguir desarrollando la guitarra como instrumento de concierto.

Debido a la falta de material, sus investigaciones resultaban poco rentables, de modo que padre e hijo discutían constantemente, ya que el padre vendía los experimentos del hijo sin que éste pudiera tener, por tanto, un seguimiento claro de su trabajo, como le hubiera gustado. En 1954 falleció su hermano Alfredo, que realizaba la labor administrativa y que era su mejor aliado, puesto que estaba convencido de que con su labor de investigación José lograría su objetivo.

Sus muchas indagaciones dieron frutos interesantes, como lo fue el descubrimiento del Cedro rojo para la tapa armónica en el año 65, que más tarde fue adoptado por prácticamente todos los constructores de guitarras del mundo, aunque al principio fue muy criticado por salirse de lo tradicional.

También probó con diferentes barnices, ya que por aquella época las guitarras todavía se barnizaban con gomalaca, como los muebles, a falta de un barniz más consistente y más rico que no sólo protegiera la madera sino que favoreciera el sonido del instrumento. Finalmente consiguió que el propietario de un laboratorio, que simpatizó con sus inquietudes, elaborara para él un barniz a base de urea que dio un excelente resultado.

También hizo varias pruebas con la longitud de cuerda, llegando al tiro que dio el mejor resultado en cuando a la proyección del sonido, sin que por ello resultara demasiado largo, que es el que aún hoy utilizamos de 664mm. No obstante, había también una demanda de un tiro más corto, que le obligó a diseñar además una guitarra de un tiro más corto, de 650mm. Ésto sucedió en el año 1986, por lo que aquél modelo se denominó C86, re riéndose al año de su creación. Posteriormente su hijo José Enrique modi có el diseño , manteniendo la longitud de cuerda de 650mm, cambiando también el nombre del modelo.

En el año 1983 diseñó la guitarra de cámara, con la intención de eliminar las notas “lobo”, y que dio unos resultados bastante positivos, entre otras cosas por la limpieza y claridad de su sonido, que hacen de esta guitarra un buen instrumento para las grabaciones de estudio. De entre sus experimentos e indagaciones es referencia obligada dedicar un espacio a la guitarra de 10 cuerdas, diseñada por él a principios de los 60. Primero hizo unas pruebas basadas en la viola d’amore, pero al no obtener resultados satisfactorios buscó la colaboración de Narciso Yepes que le fue de mucha ayuda para desarrollar dicho instrumento.